30 de abril de 2014

Tlachinollan Reforma al Código de Justicia Militar


Estimadas amigas y estimados amigos:

Saludos del Equipo Tlachinollan.En esta ocasión les escribimos con buenas noticias. Como seguramente ya es de su información, el día de hoy se han votado por unanimidad en la Cámara de Diputados las reformas al Código de Justicia Militar, que entre otros aspectos restringen la jurisdicción militar en aquellos casos donde concurran personas civiles como víctimas, a partir de la minuta aprobada también por unanimidad en el Senado de la República el pasado jueves 24 de abril.

Como saben, la reforma del Código de Justicia Militar, ha sido una añeja exigencia de la sociedad civil, de los mecanismos internacionales de protección a los derechos humanos y sobre todo de las víctimas de abusos castrenses, como Tita Radilla, Valentina Rosendo, Inés Fernández, Rodolfo Montiel, Teodoro Cabrera, Reynalda Morales, Daniel Téllez, y los familiares de Bonfilio Rubio y Jethro Ramés, entre muchas otras.

Cabe recordar que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó al Estado mexicano reformar esta legislación en cuatro sentencias plenamente vinculatorias, en los casos de Rosendo Radilla y OtrosInés Fernández Ortega y OtrosValentina Rosendo Cantú y Otra y Montiel y Cabrera y Otros. De igual forma, la propia Suprema Corte de Justicia de la Nación había considerado ya en la revisión del amparo promovido por la familia deBonfilio Rubio Villegas, un joven naua de Guerrero ejecutado extrajudicialmente  por elementos de la Fuerzas Armadas, que el artículo 57 del Código de Justicia Militar era inconstitucional.

La reforma aprobada contiene diversas modificaciones que avanzan en la ruta indicada para cumplir con estas obligaciones internacionales del Estado mexicano.  En particular al restringir la jurisdicción castrense, desde las primeras actuaciones, en aquellos casos donde sea civil el sujeto pasivo o la persona titular del bien jurídico tutelado o puesto en peligro.

A partir de esta modificación, nunca más una violación a los derechos humanos de una persona civil podrá ser investigada o juzgada por las instancias castrenses. Adicionalmente, la reforma incorpora otros avances como la restricción de la jurisdicción castrense en casos que involucran a adolescentes en conflicto con la ley.  

Para Tlachinollan esta reforma es un logro de las víctimas. Porque después de más de una década en la que se les acusó a ellas y a organizaciones que cuestionaban el fuero castrense, de atentar sin razón contra la institucionalidad armada, hoy todas las fuerzas políticas le dan la razón a las víctimas: con su voto unánime en el Senado y la Cámara de Diputados, confirman que el fuero militar era una institución obsoleta que debía reformarse para establecer condiciones mínimas de acceso a la justicia.

Además, la aprobación de este dictamen es un reflejo del trabajo coordinado de diversas organizaciones como el Centro Prodh, Fundar, el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHyD), la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), Tlachinollan, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), y otras organizaciones internacionales como Amnistía Internacional, Human Rights Watch (HRW), Peace Brigades International (PBI), la Oficina en Washinton para América Latina (WOLA), el Grupo de Trabajo sobre Latinoam{erica (LAWG), del mismo Centro para Justicia y los Derechos Humanos Robert F. Kennedy, así como de la propia Oficina en México de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), quecontribuyeron a que la reforma a la jurisdicción castrense se priorizara en la agenda legislativa.

En esta legislatura, todas estas organizaciones junto a la Comisión de Justicia del Senado, y el equipo de las y los Senadores involucrados, iniciaron un proceso plural de consulta, donde comparecimos en audiencias públicas tanto académicos, como organizaciones civiles y las propias Fuerzas Armadas. Cabe recordar que Tlachinollan, además, publicó un informe analítico que abonó a los aspectos técnicos de la discusión: "Jurisdicción Militar y Derechos Humanos: elementos para las reformas pendientes".

El impulso y trabajo coordinado de las organizaciones con los legisladores ha sido reconocido en las sesiones de las comisiones y en el Pleno tanto en el Senado, como en laCámara de Diputados; durante las cuáles constantemente se mencionó que esta reforma era una deuda con las víctimas.

A pesar de este avance fundamental, aun restan algunos pendientes, como lo han señalado la Oficina en México de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, y como lo señalamos las propias organizaciones civiles a las y los legisladores durante el proceso. Específicamente, queda pendiente la restricción de la extensión de la jurisdicción militar sobre casos de violaciones a derechos humanos de militares cometidas por sus pares. La reticencia de los altos mandos militares a ceder en este tema debe reabrir la discusión sobre la situación de los derechos humanos de los castrenses dentro del Ejército y la Marina y sin duda repercutirá en que la Marina y el Ejército mexicano sigan bajo el escrutinio internacional en este renglón. Adicionalmente, continúa pendiente una reforma integral al Código de Justicia Militar, que garantice condiciones mínimas de independencia e imparcialidad dentro de estos órganos. 

Finalmente, es importante reiterar que si bien estas reformas no resuelven la problemática de la militarización en México ni la impunidad se revierte automáticamente porque cambie la ley; este es un gran logro de las víctimas, de las organizaciones que las acompañamos y de todas y todos ustedes que han impulsado estos cambios.

Un abrazo y saludos del equipo Tlachinollan

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